¿Por qué las compañías aseguradoras también venden planes de pensiones?

Algunas aseguradoras cuentan entre sus productos con planes de pensiones, que compiten directamente con los seguros de vida. Para las compañías que ofrecen ambas fórmulas da igual lo que escoja el cliente porque siempre saldrán ganando.

A la hora de pensar en el futuro, especialmente cuando llegas a cierta edad, muchas personas se preguntan si es mejor invertir en un seguro de vida o realizar un plan de pensiones.

Hay quien se decanta por la primera opción, blindando a su cónyuge e hijos los medios económicos necesarios para hacer frente a una nueva etapa tras su fallecimiento. Sin embargo, otras personas prefieren los planes de pensiones, con los que, una vez te jubilas, recibes las aportaciones que has hecho más los rendimientos conseguidos, con la ventaja de que también puedes disponer de ellos en caso de desempleo de larga duración, invalidez o enfermedad grave. Si falleces, son tus familiares quienes reciben esta cantidad. Y es en este punto donde los planes de pensiones entran en competencia directa con los seguros de vida.

En estos momentos, tanto si una persona decide hacerse un seguro de vida, como si se decanta por un plan de pensiones, las compañías aseguradoras salen ganando, ya que ofrecen ambos productos que, aunque parecen muy distintos entre sí, en realidad compiten por conseguir a un mismo segmento de la población.

A la hora de contratar un plan de pensiones es necesario hacerlo con una compañía que ofrezca solidez y estabilidad financiera, confianza, rentabilidad, ventajas fiscales (ya que este producto está ligado a desgravaciones del IRPF) y disponibilidad. Cuando vayamos a contratarlo, conviene conocer perfectamente todas las posibilidades que nos van a ofrecer, con el fin de que podamos escoger la que más se ajusta a nuestras necesidades.

Existen opciones más conservadoras, con el 100% del capital garantizado, y también más agresivas, con el 100% de renta variable. Para hallar un producto con el que nos encontremos cómodos, lo mejor es tener claro cuál es la combinación de renta fija y variable que más nos conviene, es decir, el nivel de riesgo que estamos dispuestos a asumir. Esto dependerá de nuestra edad y nuestras circunstancias personales en el momento de la contratación. Dejarse aconsejar por un experto externo puede ayudarnos en este sentido.

Las compañías aseguradoras, en general, publicitan los planes de pensiones como un producto flexible, que se adapta a nuestro perfil, con el que disfrutar de una mejor jubilación y que nos permitirá ahorrarnos impuestos mientras estamos trabajando.

Existe la posibilidad de realizar las aportaciones en un único pago, de forma periódica, o con importe constante o creciente. Y también podemos aumentarlas, disminuirlas o suspenderlas, además ordenar traslados de un producto a otro, con el fin de diversificar el ahorro y optimizar a largo plazo los rendimientos. En nuestra mano está elegir la fórmula que más nos conviene. Antes de decidir es conveniente regalarse un periodo de reflexión.