La burbuja del precio del oro y los negocios de compro oro como referente

Todos recordamos aquellas míticas escenas de las películas del oeste americano, en las que los indios y los vaqueros luchaban a morir a caballo por una onza de oro. O cómo iban a la orilla del río y se pasaban horas cribando la arena en busca de algún rescoldo del preciado metal. Muchos siglos después, y en una sociedad muy distinta, el fondo del asunto es bastante más parecido de lo que alguno pudiera pensar.

Y es que, desde el año 2000, el precio del oro no ha hecho más que subir de forma disparada. Pero, ¿por qué este efecto? En primer lugar, comencemos por decir a qué llamamos “burbuja” en términos económicos. Se trata de la variabilidad del precio de un producto al alza, cuyo valor real final es mucho menor. Volviendo sobre nuestro caso, ¿por qué hay una burbuja de precio en el oro y qué papel pintan los múltiples negocios que compran este metal? Si nos fijamos cronológicamente, los años en que el precio del oro se ha ido disparando han coincidido con la llegada de la crisis. Cuanto mayor bonanza económica, precio más estable del oro; cuanto mayor inestabilidad general y dudas, sube el precio. Este efecto se ha debido a que, ante la crisis, han sido muchos los inversores que han optado por el oro como un seguro clásico de inversión.

Si bien puede caer el dólar, el euro o cualquier otra divisa, el oro siempre estará ahí, piensan quienes compran. Ello conlleva un efecto llamada. “Si ahora está subiendo el precio del oro, si compro ahora ganaré más adelante seguro”. Y así sucesivamente. Es decir, una burbuja en toda regla, como pasó con el ladrillo en su día. Paradójicamente, y como suele ocurrir con todas las burbujas de precio, el valor final del oro en el mercado cada vez es menos importante. Los usos en el metal o la informática con este producto van decreciendo, pero las inversiones en compra de oro bruto cada vez son mayores.

Una vez explicado esto, podemos entender lo que vemos cuando paseamos por el centro de Madrid, por ejemplo. La calle Arenal se ha convertido en el nuevo escenario de indios y vaqueros. Ahora, disfrazados con esos llamativos revestimientos de plástico amarillos, se anuncian compradores de oro a cada rincón. En su gran mayoría son de origen chino e indio, donde el precio del oro ha subido un 60% desde el año 2001 hasta ahora. Ellos, precisamente, son los padres de la idea anteriormente mencionada. Ante la crisis económica, acuden al oro como refugio seguro de su patrimonio, como patrón del dinero.

De hecho, ya en el más que entrado año 2017, dentro del altísimo valor que sigue manteniendo el oro, éste ha decrecido un poco. Y ello ha sido en la medida en que las noticias situaban el momento más duro de la recesión en 2012, precisamente cuando el oro alcanzó máximos históricos. De momento, es un hecho que a día de hoy el oro sigue viéndose por muchos como un seguro de inversión frente a las respectivas divisas nacionales. Pero mucho ojo, porque como ocurre con cualquier burbuja, en cualquier momento puede cambiar el asunto y volverse al contrario.

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