Bankia, el regreso

En las postrimerías de 2013 parece que el futuro de Bankia, quizá el símbolo de los males económicos que llevaron a España a la mayor crisis en generaciones, se aclara. La entidad ha atravesado su particular calvario en forma de nacionalización y reestructuración. Ahora, un año y medio después de la intervención estatal y tras casi 12 meses fuera del IBEX-35, Bankia regresará al selectivo madrileño en la víspera de Nochebuena. Un regalo anticipado para su presidente José Ignacio Goirigolzarri.

Las turbulencias en la entidad comenzaron con la primera oleada de fusiones que llevó a la antigua Caja Madrid a incorporar otras entidades en su estructura, asumiendo a la vez los activos tóxicos de la burbuja inmobiliaria y los lotes de productos financieros de riesgo. Una vez fundada Bankia, la salida a bolsa de la entidad fue otro fracaso. Con una cotización de lanzamiento de 3,75 euros y en el contexto de crisis abierta los inversores ningunearon los títulos de la entidad y se produjo el descalabro. Quedó patente el agujero financiero de la entidad y el Ejecutivo tuvo que salir al paso e intervenir la entidad. A los primeros 4.400 millones inyectados por el Gobierno central les siguieron otros 19.000 millones del rescate bancario europeo.

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El desafío para Goirigolzarri ha sido titánico. Entró en una entidad cuya solvencia era puesta en duda a diario y desayunando con titulares acerca de cómo Bankia había engañado a sus accionistas o a los ahorradores a través de las tristemente famosas “acciones preferentes”. El proceso de reestructuración de la entidad se dio por finalizado en noviembre de 2013 con el cierre de sucursales. En total, la entidad a clausurado 1.100 oficinas y había despedido a más de 4.000 trabajadores. Pero el plan de reestructuración aún no ha concluido. Antes de abril de 2014 Bankia tiene la intención de abordar una nueva reducción de plantilla que afectará a los servicios centrales. Otra de las obligaciones ha sido la de desprenderse de sus participaciones en otras empresas. Así, Bankia ha vendido sus acciones de Mapfre, IAG o su filial inmobiliaria Bankia Habitat. El equipo de Goirigolzarri ha hecho todo lo posible por hacer caja y sanear los agujeros en las cuentas de la entidad.

Todo lo necesario para que el regreso de Bankia al IBEX-35 sea también el punto final al capítulo más negro de su Historia. Revigorizada con la liquidez y con una estructura menos costosa, la entidad regresará al selectivo madrileño como el cuarto banco español por capitalización con 11.700 millones de euros. El retorno de Bankia buscará a su vez, según se afirma desde la entidad, una vuelta a los orígenes del negocio bancario, el préstamo a particulares y empresas. Solo hasta noviembre de 2013 la entidad había concedido créditos por valor de 12.929 millones de euros. Para 2014 el banco pretende alcanzar una cifra aún mayor.

Si desde el punto de vista económico y financiero el regreso de Bankia parece seguro y firme, en el plano de la imagen queda mucho por trabajar, pero eso ya no está solo en manos de la entidad. Los procesos judiciales que afectan a ex altos cargos de la entidad siguen trayendo a la memoria las prácticas poco justificables de personas como Miguel Blesa a quien se considera presunto cerebro de las emisiones de preferentes como medio para refinanciar la entidad a costa de sus clientes. Hasta que las responsabilidades por el saqueo de Bankia no queden claras, el futuro del banco estará lastrado por la imagen de su pasado.